Frío y pacientes oncológicos. Cómo cuidarse
El invierno trae consigo una mayor circulación de virus respiratorios y cambios bruscos de temperatura que pueden afectar especialmente a quienes atraviesan tratamientos oncológicos. Su sistema inmunológico suele estar más debilitado, lo que los vuelve más vulnerables a infecciones y complicaciones.
Para protegerlos de forma adecuada, la Dra. Laura Perelli, médica oncóloga, comparte una serie de recomendaciones clave para atravesar la temporada invernal de forma segura.
Evitar los cambios bruscos de temperatura
“Es importante abrigarse adecuadamente y evitar pasar de ambientes muy calefaccionados al frío sin protección”, explica la Dra. Perelli. Lo ideal es vestirse por capas, proteger especialmente el cuello, cabeza y manos, y no exponerse al aire libre en las horas de mayor frío.
Higiene estricta de manos
Los virus respiratorios se transmiten con facilidad. Por eso, el lavado frecuente de manos con agua y jabón, o el uso de alcohol en gel, es fundamental para reducir el riesgo de contagio.
Evitar el contacto con personas enfermas
“Una gripe o resfrío que para una persona sana es leve, puede ser riesgoso en un paciente inmunosuprimido”, aclara la especialista. Por eso, se recomienda limitar las visitas si alguien tiene síntomas y usar barbijo en espacios cerrados o con muchas personas.
Vacunación al día
Consultar con el equipo médico sobre la aplicación de vacunas recomendadas es fundamental. Entre ellas:
Antigripal anual
Neumococo
COVID-19, según esquema vigente
Estas vacunas ayudan a prevenir complicaciones respiratorias frecuentes en invierno.
Alimentación nutritiva y buena hidratación
Una alimentación equilibrada ayuda a fortalecer el sistema inmunológico. La especialista sugiere incluir frutas, verduras, caldos, infusiones calientes y mantener una hidratación adecuada, incluso en los días más fríos.
Cuidar el bienestar emocional
El invierno y los tratamientos prolongados pueden impactar en el estado de ánimo. Es importante promover el descanso, la compañía, el movimiento suave y, si es necesario, buscar contención psicológica. “El cuidado también es emocional”, remarca la Dra. Perelli.
Mantener los controles médicos
No postergar estudios ni turnos programados. “Siempre que el paciente tenga síntomas como fiebre, tos persistente o decaimiento, debe consultar sin demoras”, enfatiza la médica.
En síntesis:
Evitar exposición al frío extremo
Extremar medidas de higiene
Vacunarse
Mantener una alimentación saludable
Controlar síntomas y consultar precozmente. “El invierno puede ser un desafío, pero con medidas simples podemos cuidarnos mejor. La prevención es la mejor herramienta”.

Dra. Laura Perelli
Especialista en Oncología
MP 32448 – ME 15056